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jueves, 12 de febrero de 2015

Galileo se inspiró en Copérnico para desarrollar su Teoría de la Relatividad

La Teoría de la Relatividad Clásica de Galileo Galilei (1564-1642) fue desarrollada gracias a la nueva forma de pensamiento y análisis creada por Nicolás Copérnico (1473-1543). Galileo se inspiró en el método de análisis de la realidad de Copérnico, quien contra su razón, su sentido y la lógica dedujo que era la tierra la que se movía alrededor del sol y no a la inversa, es decir, que el sol, la luna y los planetas se movían alrededor de la tierra, considerada como centro del universo desde tiempos de Ptolomeo (Antigüedad).
La Teoría de la Relatividad estudia el movimiento de los cuerpos en el espacio y en el tiempo. El primer investigador en formular una teoría en la materia fue Galileo Galilei en el siglo XVII. Luego, Isaac Newton (1643-1727), en el siglo XVIII hizo importantes consideraciones en torno a los conceptos de espacio, tiempo y movimiento, pero fue Albert Einstein (1879-1955), en el siglo XX, quien produciría una nueva visión de la relatividad.
Galileo, para la construcción de su Teoría de la Relatividad, dedujo que el movimiento de los cuerpos en el espacio es relativo, ya que se aprecia de manera diferente dependiendo de la posición en que se encuentre el observador. En efecto, si usted no se asoma por la ventanilla de un avión en movimiento usted no percibe que el avión se está moviendo, tiene más bien la sensación de que el avión está detenido. Igual ocurre si usted permanece en el interior de un barco: en ese caso, usted no percibe que el barco se está moviendo. En cambio, cualquier observador desde la tierra o desde la costa percibe claramente el movimiento del avión o del barco. Estas percepciones diferentes son conocidas como la Teoría de la Relatividad Clásica porque, en efecto, su apreciación es relativa y depende del lugar desde donde las personas observen en movimiento.
Bueno, la influencia de Copérnico en el pensamiento es tan importante, que llegó a ser la inspiración de esa otra gran contribución al pensamiento: la Teoría Clásica de la Relatividad desarrollada por Galileo.
En el siglo XX, Einstein también se inspiró en Copérnico y Galileo para desarrollar su Teoría de la Relatividad Especial (1905) y su Teoría de la Relatividad General (1915). Einstein usó el mismo método de pensamiento de Copérnico, porque Einstein dedujo -contra la lógica, la razón y los sentidos- que la masa de la tierra no ejerce un efecto de atracción sobre los objetos, contradiciendo de esa manera la Ley de la Gravitación Universal (1687) creada por Isaac Newton, considerada hasta entonces una verdad irrefutable. En oposición a Newton, Einstein pensó y demostró que la masa de los cuerpos celestes curva el espacio a su alrededor y que esa curvatura del espacio es lo que empuja a la tierra, la luna y los planetas hacia el sol y lo que empuja a los objetos hacia la tierra. En otras palabras, que la tierra no ejerce una acción de atracción sobre los cuerpos y que, en consecuencia, la Ley de la Gravitación Universal tal como había sido concebida por Newton no era cierta. Einstein demostró, además, que el tiempo no es un concepto absoluto, separado del espacio, como había pensado Newton, sino un concepto relativo, es decir, que no se puede separar del espacio. Einstein, siguiendo el método de Galileo, demostró la relatividad del movimiento de la luz en el espacio y ello le permitió luego formular su teoría sobre la curvatura del espacio-tiempo. A simple vista la luz es recta, pero Einstein, con sus experimentos en los eclipses, demostró que la luz también se curva en el espacio.

Este conjunto de reflexiones tienen un propósito: demostrar que el pensamiento humano, en sus grandes aportes al conocimiento, tienen una coherencia, un camino que no es fruto del azar sino de un orden perfecto que no puede ser otra cosa ni algo distinto a Dios, que es su fuente de inspiración, porque el conocimiento de los grandes misterios de la vida y el universo es sólo verdad revelada por Dios.

lunes, 12 de enero de 2015

Los sentidos y la lógica no siempre revelan la verdad: Cómo Copérnico y Einstein cambiaron el pensamiento filosófico

Nicolás Copérnico (1473-1543) con su Teoría Heliocéntrica del Universo publicada en 1543 cambió la historia del mundo y de la ciencia al demostrar que el sol es el centro del universo y que la tierra, la luna y los planetas giran alrededor del sol. Con su teoría, Copérnico echó por tierra la Teoría Geocéntrica del Universo del famoso astrónomo Ptolomeo (168 A.C) que había estado vigente por más de mil años, antes y durante la Edad Media, quien consideraba que la tierra estaba inmóvil y era el centro del universo y que el sol, la luna, las estrellas y los planetas giraban en torno a ella. Pero la Teoría Heliocéntrica del Universo de Copérnico no solo representó un cambio absoluto en la ciencias sino que significó un cambio radical en el método del pensamiento, en la forma de obtener el conocimiento, porque reveló que los sentidos y la lógica no siempre conducen a la verdad.
La teoría de Copérnico es la primera  y más grande contribución de la Edad Moderna a la historia del mundo. La Edad Moderna comienza con el descubrimiento de América en 1492  y culmina con la Revolución Francesa en 1789. La Edad Moderna se divide en tres etapas: Renacimiento, Barroco e Ilustración. La otra gran obra de la Edad Moderna que cambió la historia del mundo fue la Teoría de la Gravitación Universal publicada en 1687 por Isaac Newton (1642-1727), en su libro Principios Matemáticos de la Filosofía Natural.
El descubrimiento de América y la Teoría Heliocéntrica del Universo son pues los hechos que dan origen a todas los grandes transformaciones del mundo moderno, entre ellas el desarrollo de la ciencia.
¿Cómo Copérnico cambió la teoría del conocimiento y el pensamiento filosófico?
Ptolomeo formuló su Teoría Geocéntrica del Universo en base a lo que le indicaba su razón, los sentidos y la lógica: Ptolomeo observó el movimiento del sol, la luna, las estrellas y los planetas y dedujo que la tierra estaba fija en el espacio y que los cuerpos celestes se movían en torno a ella.  Esa apreciación es lo que se conoce como la Teoría Geocéntrica del Universo.
Nicolás Copérnico razonó en forma opuesta a Ptolomeo. Copérnico dudó de su lógica y sus sentidos y en vez de considerar que los cuerpos celestes se movían alrededor de la tierra pensó lo contrario, es decir, que la tierra y los cuerpos celestes se mueven alrededor del sol; esto es lo que se conoce como la Teoría Heliocéntrica del Universo.
Este pensamiento de Copérnico representó un cambio de 180 grados para la teoría del conocimiento y el pensamiento filosófico, además de lo que significó para la ciencia y la religión católica que durante toda la Edad Media había sostenido como dogma de fe la creencia de Ptolomeo; por esas razones la contribución de Copérnico es conocida como la inversión copernicana, ya que a través de su método de pensamiento opuesto a la lógica y los sentidos cambió totalmente los principales conceptos que habían estado vigentes durante siglos.
Copérnico, pues, abrió la puerta a una nueva manera de pensar, la cual fue desarrollada luego por el filósofo René Descartes (1595-1650), fundador del Racionalismo, quien utiliza el concepto de la duda metódica como base de sus ideas. Pero esas ideas de Descartes tuvieron su inspiración, justamente, en el método de pensamiento elaborado 94 años antes por Nicolás Copérnico. Copérnico no construyó una teoría del conocimiento formalmente, sino que lo hizo en forma práctica. Descartes, en cambio, aprovechó el gran descubrimiento del método de pensamiento de Copérnico y lo expresó formal y sistemáticamente a través de sus escritos, entre ellos el Discurso del Método publicado en 1637, su más importante obra.
¿Cómo Albert Einstein cambió la Teoría de la Gravitación Universal de Isaac Newton?
Isaac Newton escribió en la Edad Moderna la otra obra que transformó el pensamiento y la ciencia: su Ley de la Gravitación Universal. Según esta teoría, la masa de los cuerpos ejerce un efecto de atracción sobre los otros cuerpos y todos los objetos, ley aplicable en la tierra y en el cosmos.
Newton, para formular su teoría, siguió el mismo camino de pensamiento de Ptolomeo, es decir, Newton se dejó guiar por su razón, por su lógica y sus sentidos y concluyó que la tierra ejerce un efecto de atracción sobre los objetos.
Albert Einstein (1879-1955) siguió un camino diferente al de Isaac Newton. Al igual que Copérnico, Albert Einstein dudó de sus sentidos y la lógica y a través de su Teoría de la Relatividad General (1915) descubrió que la masa de los cuerpos curva el espacio-tiempo.  Es la curvatura del espacio lo que empuja a la tierra y a los otros cuerpos celestes hacia el sol y a los objetos hacia la tierra. Einstein concluyó, en consecuencia, que la masa de los cuerpos no ejerce un efecto de atracción sobre los otros cuerpos como lo había afirmado Newton en su Ley de la Gravitación Universal sino que es la curvatura del espacio lo que impulsa el movimiento de los cuerpos celestes hacia el sol,  determina el movimiento de los cuerpos celestes entre si y el movimiento de los objetos hacia la tierra.
La importancia para el pensamiento filosófico

El método de pensamiento desarrollado por Copérnico y Einstein en tiempos diferentes condujo a dos de los más grandes descubrimientos de la humanidad y puso en evidencia un hecho indudable: que la lógica y los sentidos no siempre conducen a la verdad. Ellos razonaron en contra de la lógica y los sentidos y descubrieron verdades insospechadas por la razón.