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lunes, 30 de junio de 2014

El fracking es lo que ha impedido hasta ahora una explosión de los precios del petróleo

La EIA, Energy Information Administration de Estados Unidos ha confirmado que el Reino Unido se convirtió en importador neto de petróleo en el año 2012. Esto significa dos cosas: a) que el petróleo del Mar del Norte se está acabando y b) que las reservas petroleras del Reino Unido están también en su fin.
Este hecho por si mismo hubiese sido suficiente para provocar una explosión de los precios del petróleo a nivel mundial, ya que una importante fuente de producción está prácticamente desapareciendo.
La pregunta clave es ¿por qué esta realidad del Mar del Norte no ha afectado los precios del petróleo?
La respuesta es muy simple: porque los Estados Unidos ha anunciado que ha encontrado un nuevo método de producción, el fracking, que pone a su disposición cantidades ilimitadas de crudo y gas. Por esa razón, hasta ahora, la caída de la producción del Mar del Norte no ha provocado el caos de precios que en otro momento si hubiese generado.
La otra pregunta clave que surge en un escenario como el descrito es ¿hasta dónde son ciertas las cifras de producción y reservas de crudo y gas a través del fracking?
El petróleo es la sangre que mueve la economía mundial, por eso, las cifras sobre producción y reservas tienen un carácter estratégico único que justifica que no se diga toda la verdad o se diga sólo parte de la verdad en  esa materia.
En los enlaces anexos presento dos trabajos publicados en este blog en los años 2008 y 2009 en los que se anunciaba el agotamiento de las reservas petroleras del Reino Unido, predicción ahora confirmada por la EIA.
 This is the EIA Report on the UK oil depletion

domingo, 8 de junio de 2014

La EIA confirma la predicción del libro Running Out: how global shortages change the economic paradigm sobre el agotamiento del petróleo en el Reino Unido

El gobierno de Estados Unidos a través de la U.S. Energy Information Administration en un informe del 3 de junio 2014 ha confirmado que “el Reino Unido se ha convertido en un importador neto de productos del petróleo en el 2013, convirtiéndose de este manera en importador neto de combustibles fósiles por primera vez.”
El reporte asegura que “Aunque se esperaba que un nuevo número de nuevos campos fueran incorporados en el 2013, la producción del Reino Unido continuará declinando ya que no sera suficiente para compensar el declive.” En otro párrafo el reporte asegura que “La EIA prevé que la producción petrolera del Reino Unido continue declinando en el 2015. La principal razón para ello es la total madurez de los campos petroleros y las reducidas posibilidades de substanciales descubrimientos de nuevos prospectos en el futuro.”
El libro Running Out: how global shortages change the economic paradigm del autor Pablo Rafael González, en sus ediciones de los años 2005 y 2008, publicado por Algora Publishing de New York, predijo el agotamiento de las reservas de petróleo del Reino Unido para el año 2012. Una prevision similar hizo en relación a Estados Unidos y México para el año 2017. Todo esto explica los desesperados esfuerzos por llevar adelante el fracking, a pesar del peligro ambiental que ello representa.
En este libro se hace un denso análisis sobre el comportamiento de los recursos naturales, especialmente del agua y el petróleo como consecuencia de la sobreexplotación de los recursos y del intenso crecimiento demográfico; estos hechos crean las condiciones para la escasez de alimentos y un mayor deterioro del medio ambiente por efecto de la contaminación.
Este es el link de la EIA

Este es el link del libro Running Out



martes, 14 de enero de 2014

El reto de la OPEP es mantener los precios del petróleo sobre $ 100

En los últimos meses del año 2013 los precios del petróleo experimentaron fluctuaciones hacia la baja.
En los últimos dos años surgió en el panorama energético una nueva tecnología, el fracking, que según los organismos internacionales permitiría a Estados Unidos y otros países elevar su producción de crudo y gas. Incluso, se ha llegado a anunciar que, a mediano plazo, Estados Unidos se convertirá en el primer exportador de petróleo del mundo. Si esa hipótesis llegase a convertirse en realidad y la Opep no toma las medidas de recorte de producción apropiadas, el panorama petrolero mundial podría cambiar.
En el escenario antes descrito, el primer efecto de la tecnología se sentiría sobre los precios que, obviamente, tenderían a reducirse. Si esto llegase a ocurrir, las naciones petroleras que dependen de ese ingreso para financiar sus economías sufrirán un duro golpe. No todos los países productores de petróleo se verían afectados en grados extremos. Países como Noruega y algunas naciones árabes han creado fondos soberanos con los recursos que han obtenido del petróleo hasta ahora y han realizado inversiones internacionales que les garantizan un flujo importante de ingresos. Otros países, como Venezuela, no han tenido la misma vision y son altamente dependientes de los precios; para esos países la situación a futuro es de gran incertidumbre.
Estados Unidos recurrió a la nueva tecnología, el fracking, porque estaba agotando aceleradamente sus escasas reservas de petróleo convencional; no tenía otra alternativa. Igual ocurre a México cuyas reservas de petróleo convencional están prácticamente agotadas.
El petróleo es el insumo más importante de la economía mundial. Por esa razón no es de extrañar que se puedan hacer predicciones ultra optimistas sobre su comportamiento. Esas predicciones tienen impacto directo sobre los precios. Hace sólo pocos años comenzó una campaña mundial en la que se destacaba el gran potencial petrolero del Mar Caspio. Tal potencial de producción nunca se convirtió en realidad. Lo que buscaban los autores de la campaña era bajar los precios del petróleo. Es algo normal que cada cierto tiempo se anuncie el descubrimiento de nuevos yacimientos, pero generalmente esas informaciones después no se pueden comprobar en forma efectiva en la realidad. En el caso del fracking, habría que esperar su evolución para ver si realmente se cumplirán las expectativas que se han creado hasta ahora.
La realidad del mercado petrolero mundial es que el petróleo convencional se está agotando aceleradamente (1); eso lo saben las grandes companías internacionales y los gobiernos. Por eso es que desesperadamente buscan nuevas alternativas energéticas. El objetivo es liberarse lo máximo posible de la OPEP.
El reto de la Opep es mantener los precios del petróleo sobre los 100 dólares. Para lograr ese propósito deberá adoptar medidas en el campo de la producción. La incorporación de la producción de Irán al mercado no debería alterar los precios. Si todos los miembros se ponen de acuerdo en un nivel de producción determinado los precios podrán mantenerse. La producción de shale gas de Estados Unidos tampoco sería suficiente para afectar los precios de una manera significativa si los países de la Opep actúan concertadamente y reducen la producción, porque el mundo necesita el petróleo de la Opep.
(1) Pablo Rafael Gonzalez.  Running Out: How Global Shortages Change the Economic Paradigm. Algora Publishing, New York, 2008.