sábado, 20 de septiembre de 2014

No es democrático ni justo imponer a los lectores siempre los mismos articulistas y opiniones

La ética de los medios de comunicación. ¿Articulistas vitalicios?
Un periódico, una estación de tv o radio no es sólo un negocio como los miles de negocios que existen en las sociedades.
Los medios de comunicación tienen una responsabilidad especial en la sociedad, ya que además de un negocio para sus dueños, los medios son una fuente de poder, porque tienen la capacidad de influir y, en consecuencia, de modificar el comportamiento y la opinión de sus lectores, televidentes o escuchas.
Los medios, pues, son el más grande poder de persuasión existente en las naciones, un poder superior al de las armas, porque las armas constriñen, obligan, bajo el efecto de la amenaza de la fuerza pero, en cambio, los medios convencen.
Los medios, como todas las instituciones, tienden a rechazar el cambio; se fosilizan y procuran mantener siempre las mismas conductas, opiniones y articulistas. Usualmente se niegan a incorporar nuevas o diferentes opiniones o puntos de vista y en ese momento comienza su fin.
La vida es un proceso de evolución permanente; institución o persona que se aferra a lo de siempre, que se niega a la evolución, al cambio, acelera su muerte.

No es democrático ni justo que un periódico u otro medio de comunicación imponga a sus lectores o televidentes siempre, día tras día, año tras año, los mismos articulistas y opiniones; eso es contrario a la evolución, contrario al cambio natural que se da en todas las sociedades. Y negar el cambio es nadar contra la corriente de la evolución y de la historia.